|
Noticia Copa de la Reina

Perfumerías Avenida rompe la maldición del anfitrión

3/9/2020 Nadie había ganado la Copa de la Reina como local desde hace 25 años, cuando el Dorna Godella ganó el título en Valencia al Gran Canaria con un equipo que fue campeón de Europa
ÁREA DE COMUNICACIÓN

Desde que en 1995 el todopoderoso Costa Naranja ganó la Copa de la Reina en Valencia, ningún equipo local o anfitrión ha podido levantar el título ante su afición. Veinte años en los que se ha vivido todas las posibilidades: equipos modestos que no aspiraban a cotas mayores, o plantillas de gran calidad a las que les pudo la presión.

El CB Islas Canarias del mítico Domingo Díaz venció en las ediciones de Linares 1999 y Godella 2000. Organizó en Las Palmas la Copa de 2001 y cayó en semifinales ante el RC Celta de Pilar Valero, Mar Xantal o Razija Mujanovic.

Muy parecido fue el caso del Ros Casares, que dominaba la competición copera desde Jerez 2007 hasta Zaragoza 2010 (cuatro títulos consecutivos), pero en La Fonteta perdió ‘su final’ en 2011 ante el Rivas Ecópolis de Elisa Aguilar, Amaya Valdemoro, Anna Cruz o Laura Nicholls.

Un Rivas Ecópolis que ganó las ediciones de Valencia 2011 y Zamora 2013, pero que cayó en semifinales de Arganda 2012 (a pocos kilómetros de la localidad madrileña) en la venganza de Ros Casares en semifinales un año después.

El propio Perfumerías Avenida perdió las ediciones de 2002 y 2009, disputadas en Salamanca. En la primera el verdugo fue el RC Celta, aunque fue más sorprendente la segunda, en la que las charras cayeron en cuartos de final ante un ‘modesto’ EBE Ibiza-PDV que conformó una plantilla de enorme talento (Sancho Lyttle, Shannon Johnson, Silvia Morales o una joven Anna Gómez).

E incluso el Spar Citylift Girona también tiene su caso: la Copa de Girona de 2017, en la que cayó en la final ante el Perfumerías Avenida de una Silvia Domínguez en modo MVP (27 puntos) siendo en ese momento campeonas de Liga. Tampoco Mann Filter, RPK Araski, Quesos El Pastor, IDK Gipuzkoa… han conseguido triunfar en casa en estos 25 años de maldición del anfitrión.